Testimonio: "Reflexión sobre la vuelta al cole"

Una mamá educadora en casa y miembro de la Plataforma por la Libertad Educativa nos hace llegar esta reflexión ante el ajetreo generalizado por la vuelta al cole. Por su expreso deseo, el texto se publica sin firma. Asimismo, ruega disculpen cualquier error lingüístico pues el español no es su primera lengua.

Quería compartir lo que iba observando hoy, después de estar muchos días sin entrar en la "metrópolis" (vivo en zona rural), quizás por esa misma razón y por el hecho de que nuestra hija nunca ha estado escolarizada, me ha impactado aún más lo que iba observando mientras hacía mis recados en un gran centro comercial.

He notado que la actitud de los padres y madres (la verdad, eran más madres que padres) hacia sus hijos casi todo el tiempo era de falta de paciencia, de tensión general, llegando al abuso verba y psicológico e incluso físico (una madre le pegó a su hijo en el trasero, cuando ese se iba quejando de algo repetidamente, mientras estaban delante de los libros escolares y con su lista de compra en la mano).

Vi madres agobiadas.

Los niños, por su parte, algunos estaban fuera de si, dando voces y gritando en las tiendas, vi a varios provocando a sus hermanos pequeños. Había mucha energía física por su parte... pero sin posibilidad de canalizarlo de manera sana.

Todo lo que he observado y contemplado hoy me ha hecho sentir cuánto me alegro de que nunca he tenido que seguir los órdenes del consumismo de la vuelta al cole, ni sentirme obligada a comprar ropa nueva, ni tener gastos en listas de materiales escolar, libros de texto, etc. Observaba un ritual social sin formar parte de ello. Me entristecía ver el esfuerzo que han de hacer algunas familias, que a lo mejor no tienen trabajo y no llegan a fin de mes, pero se ven obligadas a gastar mucho dinero en un material que ni siquiera pueden elegir.

Además, muchos padres y madres se alegran de que llegue septiembre y empiece el curso escolar porque no saben realmente estar juntos, en familia. 
Me siento afortunada de que nuestra familia esté feliz de estar juntos, que sólo nos hemos separado cuando todos hemos querido, que nunca hemos dicho “menos mal que ya se acaban las vacaciones”. Me siento afortunada de poder ignorar el consumismo escolar, y seguir simplemente haciendo como siempre vamos haciendo, comprando sólo lo que necesitamos o lo que queremos, viviendo nuestra vida y aprendiendo juntos por el camino.
********************
¿Educas en casa y quieres compartir tu testimonio? Envíalo a homeschooling@libertadeducativa.org, puedes ayudar a muchas otras familias explicando cuál es tu experiencia educando en casa.

Comentarios

Comment: 

Yo también me siento afortunada.

Comment: 

Yo me siento muy afortunada de haberme dado cuenta antes de escolarizar a mi hijo de las consecuencias que podría tener ello. Me siento afortunada de haber decidido llevarle un tiempo a la guardería y de darme cuenta de que no era feliz, porque por ello me he planteado el no llevarlo al colegio.

Me siento muy afortunada de tener una familia viviendo al lado de mi casa, familia "respetable" (dicen los demás vecinos de la comunidad que no viven pared con pared) que nos hace la vida imposible pero que nos han dado la oportunidad de conocer como no queremos educar a nuestros hijos. Ella, madre de tres niños menores de 7 años, profesora de un colegio católico privado de mucho renombre en Barcelona, nos deleita todos los días (a cualquier hora) con un repertorio de gritos, golpes, insultos y malas palabras hacia sus hijos. Yo lo llamo maltrato porque creo que lo es, otros dirán que es "educar" y que hará de sus hijos unas buenas personas.

Gracias a mi querida vecina hemos decidido no escolarizar a nuestro hijo de 3 años, pues si este es el comportamiento de una madre hacia sus hijos no me puedo imaginar como debe ser el de una profesora hacia 30 niños que no son sus hijos... Si habíamos descartado la escuela pública y nos decantábamos por la privada, esta santa profesora nos ha abierto los ojos. Generalizar no es bueno, pero preferimos no comprar el boleto de lotería.

Afortunada, pues, del gran ejemplo que vivo a diario y afortunada de tener a un marido que entiende que con ese ejemplo mi hijo no puede crecer. Afortunada porque nos lleva a vivir a otro lugar.

Comment: 

Hola Lorena, me alegro mucho que vuestra familia haya hecho esta elección y también os sintáis afortunados de la misma. Yo empezaré pronto el mismo camino y me encuentro muy entusiasmada, pero también un poco perdida porque no se por donde empezar en referencia a material. Mi hijo cumple 3 a finales de este mes. Tendrías alguna sugerencia que pudiera ayudarme en este primer paso? Muchas gracias.
Claudia

Añadir nuevo comentario